CURVAS, MUSICA Y NIEVE

Después de una pequeña temporada, haciendo rutas, pero sin mucho interés y después de alguna reparación en Edie´s Navy. Este Domingo me puse las pilas y salí a dar una pequeña vuelta y digo pequeña para lo que acostumbro. Muchas curvas por carreteras mas que entretenidas, bonitos paisajes de nieve y mucha música.
En la cama a las 8 Am, Domingo y no me quiero aburrir, ni ponerme a trabajar nada, ni en la huerta, ni nada. de un salto me pongo en pié, casi ni me lavo y rápidamente al hangar. La nave está completamente lista. La arranco y dejo que caliente lentamente, cargo la selección de música que preparé hace unos días. Bon Jovi, Deff Lepard, AC-DC, algunos más y por supuesto, IRON MAIDEN. Me preparo, abro el portón y la saco muy despacito.
Comienza a sonar ¨because we can¨ del nuevo album de Bon Jovi, arranco despacio, aún no se hacia donde tirar, pero me decido por bajar hacia Llanes, por la carretera del Río la Cabras, perfectamente conocida y sin ningún tipo de secreto y en pocos minutos estoy cruzando Posada de Llanes. Me desvío hacia la derecha y llego a Llanes. Compruebo entonces que no puedo acceder rodando a la zona Oeste del pueblo y me dirijo hacia la otra parte. Entonce decido subir a la collada de Andrín, un tramo pequeño que me sirve para ir poniendo los neumáticos a tono para lo que les espera dentro de poco. Paro en lo alto y después de un par de fotos de nuevo en marcha. Bajamos hacia la antigua N-634 y nos vamos hacia Puertas de Vidiago. Justo al principio del pueblo hay una salida hacia una pequeña carretera, la AS 343. La zona es conocida como el ``Valle Oscuro´´

Me paro enfrente de un edificio de esos, que hicieron con el boom de la construcción y los despilfarros. Los famosos centros de interpretación. Este es el que interpreta Peña Tu, ummmmmmm una peña oye, un cachu piedra grande, alucinante. No se que cojnes hay que interpretar pero en fin ahí ta. Un pequeño respiro antes de entrar en el Valle. Hacia bastante que no pasaba por esta carretera y no se en que estado está.
Arranco Suave, pues nada más empezar ya hay curvas de lo más radical, pero poco a poco las gomas cogen temperatura y yo me adapto al trazado. Suena ¨Run to the hills¨ y me animo a darle FUEGO. Una curva tras otra, zigs zags, subidas, bajadas y algún que otro bache. Sin tiempo para contemplar prácticamente nada, si observo la carretera que en un pequeño tramo discurre paralela. Es la que lleva a un pueblo que se llama Purón. La conozco y también se las trae. En ese pueblo hay una buena parrilla. Suenan varios temas y vuelvo a ponerme a tono, sobre todo cuando comienza ¨Beauteful World¨Bueno sigo con un fuerte ritmo, retorciéndonos en cada curva, cuando encontramos una pequeña recta, de no mas de 30 o 40 metros, a tope y de nuevo freno, rodilla fuera, moto hasta el suelo, cuando derecha, cuando izquierda, sin respiro y llego por fin a las zona de la borbolla. Un pequeño respiro en forma de no curvas o muy suaves. Paso por el pueblo y para a hacer alguna foto que me interesa de algo que quería ver como estaba. Muchos recuerdos buenos me vienen a la cabeza, pero prefiero no seguir con eso y sigo mi camino. Paso a través de varios pueblos, Boquerizo, Noriega, Villanueva y a partir de Ahí ya empezamos otra vez. Más música cañera y de nuevo el trazado se vuelve retorcido, de nuevo curva contra curva sin concesión alguna a la relajación. El asfalto al menos ofrece buen agarre. Llegamos a Seijo, ya casi a la misma entrada a Panes. Me desvío entonces hacia el desfiladero del Cares, esa impresionante carretera, de asfalto excelente y un trazado espectacular. Llegamos después de divertirnos un poco a Arenas de Cabrales. Allí tomamos rumbo hacia Poncebos, la música sigue sonando fuerte, suena ¨The sings of the Cross¨, ¨Fear of the Dark¨, Ïn these arms¨etc y empieza a soplar el viento, en esa zona puede ser peligroso y puedo comprobar como me mueve a su antojo. Después de alguna parada llego a Sotres y hay nieve. Desde hace más de una semana que nevó, aún no se había quitado.

Paso por el pueblo en dirección a Tresviso. Nada se me perdió allí, ni tampoco tengo que visitar a nadie ni nada, simplemente por rodar y ver el paisaje de la nieve. Me encuentro con mucha gente que está o van a practicar travesía con esquis y raquetas. A otros nos da por rodar en moto. Cuando entro en la provincia de Cantabria, la carretera es diferente. Está impecable, mientras desde Sotres al alto, es una.....La estuvieron arreglando y lo único que hicieron fue ponerla peor. Antes había baches, ahora no hay baches pero es todo gravilla suelta, casi impracticable durante 3 km. En esta se puede retorcer el puño sin miedo y mientras suena Theme of TOP GUN de Van Hallen. Unos solos de Guitarra interpretados por Edie Van Hallen que ponen la carne de gallina y llego a Tresviso, a interrumpir la tranquilidad de la que gozan sus gentes.

Después de tomar un café, me subo de nuevo a la nave y subo por la carretera que me llevo hasta allí, observando el valle de Soba y disfrutando de la buena música. puedo ver una pareja de Milanos sobrevolando el valle en busca de alguna presa. Me paro a observarlos, son una maravilla. Pero están muy altos, no salen bien las fotos. Sigo mi rumbo y cruzo de nuevo Sotres y me deslizo por esa preciosa carretera que ya se está empezando a deteriorar bastante en algunos puntos. Una vez abajo en Poncebos, me dirijo hacia Camarmeña. Una magnífica vista del Urriellu, rodeado de nubes pero completamente limpio. Me recreo sacando fotos desde distintos ángulos y de nuevo a la carretera.
Bajo para seguir a mi ritmo, tranquilo disfrutando de más música, alguna Balada de Scorpions o Europe. Y con un ritmo tranquilo observando el paisaje de las Estazadas, llego casi sin darme cuenta de nuevo a la Robellada.
Una pequeña ruta para ir desentumeciendo los músculos y preparando los para la nueva temporada que comienza en Breve.

UP THE BIKER´s
DOS RUTAS UN DESTINO

El Naranjo de Bulnes desde Camarmeña
Domingo, temprano me levanto pero sin saber que hacer. Claro está que lo mio es rodar en moto y a eso me dedico todo el día, salvo la hora de comer. Dos rutas guapas me dan ocupación para todo el día. El destino de las dos rutas, es el mismo, pero nada tiene que ver una ruta con la otra. La primera es casi entera por Asturias, la segunda, por Asturias, León y Cantabria. Nada de cocinar ni de cualquier otra actividad que no sea rodar en moto.
Amanece un nuevo dia en la Robellada. A eso de las siete y media me levanto, me ducho y atizo la cocina. Son algo mas de las 8 cuando, salgo con la nave rumbo a la carretera de las Estazadas. Sin apenas avanzar unos km me desvio hacia Berodia, donde hay un mirador guapo y quiero ver las Estazadas desde otro punto, es impresionante. Continuo hacia arenas de Cabrales por la magnifica carretera y en arenas tomo el desvio hacia Poncebos. El espectaculo continua por esos parajes sin igual y pronto llego a Poncebos. Una idea me asalta la cabeza y decido ponerla en practica. La idea en sí es que quiero subir a

Las Estazadas
Camarmeña. La subida la hice en otras motos, pero nunca en la nave. Aunque de corto recorrido (1,5km) es especialmente complicada la subida, fuertes pendientes, curvas de 180º, mal asfalto, muy estrecha, imposible cruzarse con un coche en marcha, en fin, complicada. Pero se puede ver el Picu Urriello, también llamado Naranjo de Bulnes. Pues como no hay mejor idea que la primera, la puse en práctica y la verdad es que no me fué difícil, pero es práctica, mucha práctica, un novato con esta moto no llega arriba ni de broma. Después de una serie de fotos de el Naranjo, de un tramo de la ruta del Cares y de el paisaje en general, bajé por donde había subido, pero con más dificultades, la bajada es más complicada y ya de nuevo en Poncebos, rumbo hacia Sotres. No voy a describir la zona, pues ya lo he hecho en diversas ocasiones y además lo que yo disfruto cada vez que subo por esta carretera, no se puede contar con palabras. Cuando llegué a Sotres me gustó comprobar que las obras de acondicionamiento se habían terminada y quedó especialmente bien, para aparcar, muy bien asfaltado y muy guapo, pero.........Justo a la salida de Sotres hacia Tresviso, todo sigue igual, socabones, gravilla, impresentable. Apenas son 3 km y da vergüenza como los políticos juegan con estas cosas. 3 km en los que incluso tuve que rodar de pié como si de una trail se tratara, por que era imposible.

La ruta del cares desde Camarmeña
Transcurridos esos dichosos 3 km me llevé otra sorpresa, en esta ocasión muy agradable. La carretera que lleva a Tresviso aunque se encontraba en buenas condiciones, la han reasfaltado, han forrado los guardarrailes con madera, la han pintado, está sencillamente espectacular, a la par del paisaje que nos rodera. Bordeando el valle de Soba, esta carretera ofrece unas vistas del valle y de las montañas de Cantabria especiales. De ahí Cantabria Infinita. Llego a Tresviso y aparco para tomar algo en la taberna. Comento con el dueño el tema de los 3 km y están indignados, no me extraña. Tomo un par de vasos de vino y como un poco de queso de Tresviso y después de forrar bien de nuevo rumbo a Sotres. Paso bordeando el valle de Soba, en esta ocasión en sentido contrario y llego de nuevo a los malditos 3 km y de nuevo de pié sobre las estriberas, sorteo todos los baches y llego a Sotres de nuevo pero al igual que antes no me paro y sigo mi rumbo, que me lleva hasta Poncebos. De Poncebos a Arenas y por el Desfiladero del cares hasta Panes. A pesar de que son varias las opciones de ruta que tengo, creo que es una buena oportunidad, para rodar por una carretera que hace varios anos que no ruedo por ella. E la carretera del Valle Ocuru.

Buelna bajando desde Pié de la Sierra
Esta carretera va desde Panes hasta San Roque del Acebal, por el interior, justo por detras de la sierra de la Borbolla. Yo la llamo la carretera de las mil y una curvas. Nada mas entrar en ella una serie de curvas lentas que ponen a uno en su sitio. Y poco a poco la cosa se complica, cada vez las curvas son mas chungas y se suxeden mas rapido, hasta el punto que llegan a estar practicamente pegadas sin ni tan siquiera un metro. Pasamos por Villanueva, Noriega, Boquerizo y la Borbolla. En este punto decido desviarme hacia Pie de la Sierra, pues me llevara a la costa por una carretera, que me ofrece unas vistas, que llegan desde Ribadesella hasta Cantabria. Me detengo para unas fotos y bajo hasta Buelna. El trafico me obliga a ir en caravana y hasta Posada igual, pero entro en mi terreno. Un cuarto de hora mas tarde estoy llegando a mi destino, la Robellada. Es hora de comer y lo hacemos a base de bien. Pero en poco tiempo ya estoy pensando a donde ire por la tarde.

Carretera del Pontón
Ya se a donde ire. Me subo a la nave y voy en direccion a Cangas de Onis, quiero ir hasta Cain. El calor aprieta, son 35 grados en marcha. Subo el desfiladero de los Beyos y en Oseja de Sajambre para a tomar una garimba, es mejor eso que deshidratarse. pero en 10 minutos estoy de nuevo subiendo el Ponton.
Me desvio hacia el puerto de Panderrueda y paro en el alto, para observar los picos de Europa. Bajo hacia Posada de Valdeon por la serpenteante carretera de perfecto asfalto disfrutando de la ruta. Una vez en Posada sigo hacia Cain.
La carretera es estrecha, con subidas y bajadas de hasta el 20%, eso si con un buen firme y ademas pasa por el mismisimo corazon de los picos de Europa, un trazado que sorprende incluso despues de conocerlo bien. El paisaje es una pasada, pero no tardo en llegar y aparco la moto. Doy un pequeno paseo y entro en una tienda a comprar un par de cosas. Me tomo con tranquilidad un par de garimbas en una terraza y me voy de este pintoresco lugar.

Carretera de Caín
Llego de nuevo a Posada de Valdeón y me paro. No se que hacer, son las 7 de la tarde y si voy por donde e venido, pues no, no me gusta volver por lo rodado y si voy hacia Pandetrave la vuelta será algo larga. Pues ya me conoceis, anta la duda la más larga. Giro hacia la izquierda en dirección a Portilla de la Reina. Entro en el puerto de Pandetrave, precioso lugar, con un asfalto en sus primeros km impecable, aunque luego cambia un poco pero se rueda bien y además un trazado perfecto. La bajada hacia Portilla es larga y rápida, llego a portilla y de nuevo hacia la izquierda, en esta ocasión la carretera del puerto de San Glorio. Espectacular, muy divertida la subida, larga y ofrece a la vez que curvas de todo tipo alguna pequeña recta y pasa por zonas espectaculares. En Portilla hay un grupo de BMW´s a punto de subirse a la moto y tirar en la misma dirección que yo. Paro a sacar fotos de vez en cuando pero dandome prisa, si estos me adelantan me obligarán a bajar mi ritmo y no quiero. Cuelgo la cámara en el cuello y las siguientes fotos sobre la marcha, teniendo especial cuidado claro. Así bajando San Glorio hacia Cantabria saco algunas instantaneas a la vez que disfruto del espectacular trazado y de una carretera en perfectísimas condiciones. Curvas lentas, rápidas, horquillas, paellas, fuertes pendientes que obligan a concentrarse al máximo.

Bajada hacia Portilla de La Reina
Una vez en Potes lo típico, rumbo a Panes por el desfiladero de la Hermida, con mucho tráfico, que tratamos de sortear una GTR 1400 que acababa de pasar en San Glorio y yo, adelantando en cada punto que podíamos. En Panes un pitido para despedirnos, el hacia Unquera y yo hacia el desfiladero del Cares, de nuevo esa carretera, pero si por la mañana era para bajar, ahora era para subir y tanto me da que me da lo mismo es perfecta.
Me doy cuenta de que el Sol está rojo, que pasada y quiero sacar unas fotos del Naranjo de Bulnes dandole el Sol y que salga de ese color. Es muy dificil, tengo que llegar al mirador y tener suerte de que cuando llegue el sol de en ese punto concreto. Llego al mirador de Poo de Cabrales y el pico se ve perfectamente pero ya no lo puedo ver rojo, en otra ocasión. Saco unas fotos y de nuevo a la carretera, para ya sin más paradas llegar de nuevo a La Robellada, donde me esperan preocupados para cenar. Como tardas tanto? por que no llamas o coges el teléfono? etc.
Otro día de moto, de paisajes, de fotos, de CINE

El Naranjo de Bulnes desde Poo de Cabrales
RUTA A LAS HOCES DE VALDETEJA
La provincia de León no deja de sorprenderme. Cada vez que me acerco por la zona, descubro algún sitio, algún bar para comer de cine, cascadas, desfiladeros, etc. Las hoces de Valdeteja son un auténtico paraiso.

De nuevo en ruta, un Domingo por la mañana, cuando todo el mundo duerme, Carlos baja al garaje para salir de ruta con la nave. Pero antes deja la fabada preparada haciéndose a fuego muy lento, para cuando la señora se levante siga con ellas.
Un motero que aprecie, respete y quiera a su moto, debe en todo momento saber el estado en el que se encuentra. Compruebo todos los niveles sin excepción, me aseguro de que nada va a fallar y arranco la nave. Como siempre a la primera y mientras me preparo ella entra en calor y está lista para lo que haga falta. Hago un par de llamadas por si alguien quiere disfrutar de una mañana plena de gozo, pero no recibo ninguna contestación. Salgo del hangar y sin saber muy bien por que la moto se dirige en dirección a Mieres, por la vieja, lo que quiere decir que le apetece ir por San Isidro. Pasamos Mieres y a las 9 no hay un alma cándida en la calle. Un semáforo pesado nos hace parar y perder 3 magníficos minutos. Seguimos en dirección a Felechosa, pasando por diversos pueblos, Moreda, Cabañaquinta, Pola del Pino, etc y después de Cuevas comienza la ascensión del San Isidro. La carretera y el día se presentan magníficos pero los primeros peligros acechan a la vuelta de las primeras curvas. Son caballos y Vacas, están en su terreno y no queremos molestarlos, solo pasar de puntillas para que no se asusten y no haya problemas, además quienes somos nosotros para molestarlos?????
Pronto el peligro queda alejado, cuando comenzamos a bajar hacia León y la carretera se vuelve sencillamente espectacular y quizás más retorcida, en especial cuando nos acercamos a las inmediaciones del embalse del Porma.
La primera parada obligatoria después de pasar, Puebla de Lillo, en el mirador de nombre Villa...no se que.....desde el cual se puede observar gran parte del embalse y la presa y hay sombras para tomar un respiro y un pisco-lavis si llevas algo y hoy no preparé nada, simplemente salí con lo puesto. 10 minutos sirven para descansar un poco y continuar con lo nuestro.

Llegamos a Boñar pero no nos detenemos y cogemos rumbo hacia Otero de Curueño, donde entramos en la carretera que no es otra que la que recorre las hoce de Valdeteja. EL paisaje es simplemente de fábula. La carretera dibuja perfectamente el cauce del río Curueño, que da nombre al pueblo antes mencinado. En pocos km llegamos a un pequeño apracamiento que hay a la orilla de la carretera y nos detenemos, para acercarnos a ver una impresionante cascada, no por su tamaño, pero si por el lugar en el que se encuentra, perdida de miradas indiscretas, de forma que solo los que de verdad quieren admirarla, la van a encontrar. Sencillamente un espectáculo de los que nos ofrece la naturaleza en esta magnífica y privilegiada zona de León.


Después de unas fotos seguimos hacia arriba, pasando por pueblos que casi no salen ni el los mapas, Valdepíelago, Montuerto, Nocedo de Curueño y la desviación a Valdeteja, pero que están ahí y son un encanto. Además vemos como en toda la zona hay instalados, pequeños camping a la orilla del río. Camping que parecen ser solo de Verano y no me extraña, pues la zona está bastante expuesta a los temporales, dada la altura y empiezan a verse balizas que indican la carretera cuando hay nieve, señal inequívoca de que estamos entrando en la alta montaña. Y así siguiendo el cauce de un pequeño río y entre vegas donde pasta el ganado, nos dirigimos hacia el puerto de Begarada. Hay una historia sobre este puerto y otro que hay pararlelo que se llama alto de Piedrafita. Pero la contaré en otra ocasión. Después de más de 18, 20km de ascensión llego a un punto en el que no puedo seguir, pues el asfalto deja paso a una pista de gravilla y no me arriesgo. Pero no falta mucho para llegar al alto de Begarada, que comunica la comarca leonesa con la comarca del alto Aller en Asturias. Si eso lo hubieran terminado, no habría carretera en mucho terreno que se le asemejara. Conozco como es lógico la parte asturiana y es sencillamente alucinante, pero tenían otros planes.......

En el alto me encuentro con un colega motero de enduro o trail o lo que sea. Viene precisamente de Aller y se dirige a Vegacervera, pero por pistas, aunque no se ven están ahí. Charlamos y después de unas fotos nos despedimos y cada uno siguió a lo suyo. Disfruto la bajada como si fuera, lo último que fuera a hacer y paro de vez en cuando a fotografiar el magnífico entorno. Y así pasa el tiempo y los km, llego a un pequeño rincón a la orilla del río y un chiringito, de nombre la Posada, me recibe con música marchosa y paro a conocerlo y tomar una GARIMBA. Una preciosidad en forma de cuerpo escultural de mujer perfecta, me suelta una sonrisa, se la devuelvo y me sirve una cervecita bien fría. Le hago alguna pregunta y me contesta en un magnífico castellano que me enamora uffff. Bueno, me da detalles y me cuenta alguna cosa. No puedo evitar pedirle una tarjeta, pues no tardaré en volver...a comer mal pensados. Me despido nada más acabar la cerveza y sale a decirme adiós con la mano, muy atenta la chica.

Tengo la intención de pasar a Vegacervera, pero lo dejo y voy a echar gasolina a Matallana de Torío. Nada más cargar la gasofa me dirijo hacia la Robla y aunque quiero alargar al ruta y por mí seguiría hasta la noche, para un día que Mónica descansa de la noche de trabajo anterior quiero ir a comer con ella y me adentro en la N-630 que me lleva por el puerto del pajares. Pero antes paro en casa Ezequiel, como no a comprar chorizo y pan. Hago una bajada del puerto rápida y en pocos minutos estoy cogiendo la autovía, que me sirve para llegar hasta Oviedo.

Llego justo a tiempo para ver la carrera de moto GP y comprobar que la fabada está de fábula.
Una mañana espectacular y una ruta IMPRESIONANTE. No dejar de visitar esa zona, os sorprenderá
PD, pondré la receta de la fabada en el foro, tranquilos.

RUTA COSTERA POR ASTURIAS 1

Lastres, la playa de la Griega y el monte Sueve al fondo
Después de toda la semana planeando, ir hasta Mortera (Cantabria) llega el Domingo y sobre la marcha pienso otra cosa y cambio totalmente de idea.
EL domingo amanece bastante nublado y feo, por eso no me apuro y aunque madrugo como siempre, no me decido a salir hasta las 9 de la mañana, comprobando que el tiempo no va a ser malo. El ritual es el mismo de siempre. Cojo la cámara y la chaqueta, bajo al hangar y arranco la nave. Mientras coge temperatura, me pongo la chaqueta, el casco y los guantes y espero 5 minutos. Hace poco que e podido comprobar las presiones y se que están bien, así que acto seguido salimos sin tener ni idea de a donde vamos a ir, así que bajamos atravesando todo Oviedo y pensando hacia donde tirar. Decido que vamos hacia el Oriente, autopista en dirección a Santander. Poco tráfico, día algo nublado pero buena temperatura y relajado, muy relajado. Entonces toca disfrutar de lo que se pueda ver del paisaje y rodar tranquilo. El culo hacia adelante, los tacones sobre las aletas anticaidas, espalda apoyada en el respaldo, antebrazos sobre las rodillas, las manos sujetan muy suavemente el manillas, lo justo y activado el control de velocidad a 130km. Abro la visera y dejo que el aire me acaricie la cara, pero sin molestar, suena la música y disfruto como nunca. Así de esta guisa van pasando los km y no tardo en llegar al desvío para salir a Ribadesella. Se me ha echo tan corto que me extraño de haber llegado tan pronto. Hace nada vi un cartel a la salida de Oviedo, indicando que los accesos a Ribadesella están cerrados por la movida de las piraguas. De todos modos quiero ir pero al llegar no me dejan entrar y tengo que dar al vuelta. No saben que conozco cada CALEYA y no saben que si quiero estoy dentro. Pero sigo en dirección Santander y en la salida de Nueva de LLanes me desvío. Mi intención es ir hasta los bufones de Pría. cojo los oportunos desvíos, paso entre maravillosas casas, algunas construidas por mí. Me acuerdo de aquellos maravillosos años en los que abundaba el trabajo, el dinero, en fin todo. Llego a Llames de Pría y por ende a la playa de Guadamía. Eso sí, siguiendo todas las señales que muestra el camino. Tendría que haber dejado la moto en ese punto, pero no!!! hay que llegar hasta la puerta y claro pasa que a veces te encuentras con cosas desagradables.


The sign´s of the cross La boca de un bufón
EL acceso a los bufones para el tráfico rodado, no siendo todoterreno es algo más que complicado y para una LT pues casi imposible. Unos socabones enormes y llenos de agua, pero llegó un punto que no había vuelta atrás. Después de sufrir para llegar, por fin llego y aparco la moto bien. Me imagino que lo tendrán así para que no se llene de autocaravanas, coches, gente.
Los bufones para el que no sepa lo que son se lo explico. Son unas grietas formadas en los acantilados que llegan hasta la superficie. Cuando el mar está en calma solo hacen cierto ruido o sale por ellos espuma vaporizada, por la acción del mar contra el acantilado y la presión hace el resto. Pero cuando el mar está bravo, salen columnas de agua que pueden llegar hasta 20m de altura. Meten tal ruido que si estás aunque sea lejos el más valiente echa a correr. El ruido es además de ensordecedor, puede llegar a ser terrorífico. No os imagináis cuando se está cerca. Después de un buen rato por allí y después de charlar con un pescador y sacar alguna foto, vuelvo sobre lo de antes y me acojono. Cuando entré la pista era hacia arriba, pero ahora era para abajo y huy, tela tela. Conseguí salir airoso pero chungo....Llego a la playa de Guadamía y saco unas fotos. Esta es una playa pequeñita que adopta el nombre del río que allí desemboca. Es una cala pequeña pero preciosa. El mar entra entre dos acantilados, a la derecha es el concejo de Llanes y a la izquierda el de Ribadesella. Cuando la marea está alta el agua entra formando una piscina natural, espectacular para bañarse, creerme la conozco. Además hay un chiringuito de toda la vida y se come de cine. Una cosa que tien esta playa es que no está nada masificada, me imagino que al no tener un acceso muy bueno la gente e corta.

Acantilados de Guadamía
Me voy en dirección a Ribadesella, pero al poco me desvío, en este momento quiero visitar la otra parte de los acantilados. Los acantilados de Castro Arenes y el Castrón. Se encuentra enfrente de los acantilados de Guadamía pero el acceso es infinitamente mejor. Llegan hasta allí incluso las autocaravanas. El lugar es precioso, incluso hay un área recreativa con parrillas, mesas, bancos, papeleras, está muy bien. A mi el llegar no estuvo fuera de peligro. La carreterina es estrecha, muy húmeda, llena de musgo que no se ve y en dos ocasiones casi me pasa la rueda trasera por la derecha. Bueno llego, compruebo un par de cosas que me llaman la atención y observo los acantilados. Me recuerda cierto lugar del mundo, salvando las distancias, pero se parece. Los acantilados totalmente verticales, de muchos metros de altura. Observo como el agua golpea contra esas paredes de roca firme. Y pensar que por esas paredes algunos valientes se atreven a bajar por escalas, a buscar ese manjar que nos ofrece el mar, los percebes. Pero que cojones tienen dios. No me canso de sacar fotos y mas fotos, pero me quiero ir. Hay más lugares que visitar.

Playa de Guadamía

Acantilados de Guadamía

Playa de San Antolín
Me dirijo entonces en dirección a San Antolín. La playa de surferos por excelencia. Además había algún tipo de campeonato. Me dirijo al chiringuito y me tomo un garimba. Entonces me voy y esta vez si, de nuevo hacia Ribadesella. Se que voy a entrar seguro. Y no es por Ribadesela, pues poco o nada me puede ofrecer hoy, a parte de borracheras, desorden, suciedad, multitud, nada que me llame la atención. Pero quiero rodar por la carretera que me llevará hasta mi próxima parada, Lastres. Por el camino compruebo la cantidad de controles de alcoholemia que hay. En todas las salidas y entradas a la ciudad y en todas las rotondas con salidas hacia la autopista y otras zonas. Cayeron muchos seguro. Bueno el día se despeja por momento y el calor aprieta, llego a Lastres y bajo hacia el puerto. Me deshago de la chaqueta, saco fotos tomo otra garimba y me voy esta vez hasta la zona alta del pueblo, el mirador de San Roque. Las vistas desde aquí son impresionantes. Lastres, el puerto, la mar y el monte Sueve, forman parte del paisaje que se puede ver. Lo mismo de siempre, fotos un ratín por allí y de nuevo en ruta. Tengo intención de ir a comer a Luces, un pueblo justo a continuación de Lastres tirando hacia Villaviciosa, pero antes de eso quiero ir al faro de Luces. Así lo hago y compruebo que puedo llegar en moto hasta el mismo faro. Solo me detengo el tiempo necesario para sacar más fotos y de nuevo a la nave. Llego a luces y voy al bar EL Espacio. Ya conozco como se come en el. De entrada pido uno de mis platos favoritos, calamares frescos, detrás garbanzos con Bogabante( del Cantábrico ) no de Canadá, y paro no quedar con fame un lomo de Pixín, freco y también del Cantábrico. Todo ello regado de buena sidra Asturiana ( la de toda la vida) y acompañado de una racionina curiosa de queso de Gamoneu. Un café y la cosa salió estupenda.

Puerto, playa de Lastres y el Cantábrico

EL faro de Luces
Me despido de Javier y enfilo de nuevo la carretera que me llevará hasta Villaviciosa, pero no paro y llego hasta el Puntal, donde hago una pequeña paradina para alguna foto. No tengo ni que bajarme de la moto, pues llevo la cámara colgando del cuello. Son alucinantes las vistas que ofrece esta carretera de la zona y más aún la que tienen ciertas personas, poseedoras de casa en la ladera de la montaña de frente al mar. No quiero pasar sin parar en Tazones, pero solo paro para las fotos. Imposible arrimarse a un bar. Estaban tan llenos que no podía ni acercarme, casi no consigo ni aparcar. Veo una preciosa GTL color gris grafito, con parrilla sobre el TOP CASE y la pegatina del concesionario es MOVILNORTE. No le caso foto, pues no lo creí conveniente, pero me arrepiento. También puedo ver como hay muchos artistas, pintando cuadros. Es algo nuevo, pues el año pasado no había esto. Doy una vuelta por las calles empedradas del pueblo y después de un rato recojo la cámara.

Un artista en Tazones
Bueno me voy de Tazones y sigo por la carretera en dirección a Gijón. Me desvío hacia Arguero, un pueblo desde el que se tienen una vistas del mar alucinantes y bajo hasta la playa, por una pista de hormigón pero en muy buenas condiciones y llego hasta la playa de Merón. Una pequeña playa donde mucha gente practica nudismo, pero nada del otro mundo. Antaño había un bar, pero ya no existe, una pena, ganaría mucho.


Puerto de El Puntal (Villaviciosa)

Bajando a la Ñora
Vuelvo sobre las rodadas y me dirijo entonces hacia la venta de las ranas, paro a echar gasolina y vaya de nuevo una preciosidad, morena guapísima. En fín charlamos algo, como hago con todo el mundo y me voy rumbo a Gijón, pero una última parada. Me desvío en Quitueles para bajar hasta la playa de la Ñora. En esta playa si que hay una sidrería y a ella voy, más que nada a tomar una botellina de sidra claro. Me sabe a gloria, charlo con los dueños, les encanta la moto y depués de un buen rato me voy por donde fui, por una carretera estrecha con unas curvas en forma de paellera, pero que ofrece unas vistas preciosas del Cantábrico. Voy camino de Gijón y bajo por la Providencia, una magnífica zona residencial de chalets. Paso por el camino de la Peñuca, por delante de un restaurante, famoso antaño y me acuerdo de momentos mágicos que pasé en el. Llego a Gijón y me dirijo, atravesando la ciudad hacia la Campa torres. Mi intención es ir hasta el restaurante la Caldeira, a tomar algo, pero se encuentra cerrado. Entonces decido que el día se termine y me voy hacia Oviedo por la AS-II. Llegando a Oviedo a eso de las 7 PM veo unos feos nubarrones cargados de agua que amenazan con descargarla toda si no llego a casa. Y así se acabó otro día de ruta y magnífica gastronomía.

Va a Lover!!!!
Pero aún no se ha terminado, aún faltan una 2ª y una 3ª entregas de rutas costeras por Asturias.
La comida en el Espacio, inccreiblemente buena

Calamares frescos

Garbanzos con Bogavante

EL PIXÍN

EL queso

La sidra
Y por supuesto mi fiel compañera

LA NAVE
UN MILLÓN DE CURVAS
No es que haya contado las curvas, que había en esta ruta, tampoco creo que hubiera un millón, sería totalmente imposible. Pero había muchas, muchísimas. Simplemente es un título, pero que le viene bien a esta crónica.

El diablo cuando no tiene nada que hacer, espanta moscas con el rabo. Pues a Carlos, es decir a mí, lo mismo.
Como no tengo nada que hacer, no duermo, es Domingo y me vuelvo loco por salir a rodar en moto.....Madrugo y entro en el hangar, me espera la nave, la hablo, no no me contesta, pero yo la hablo igual. La arranco y sobre el caballete le meto 1ª para que caliente el cardan y la caja de cambios. después de 5 minutos ya está a temperatura y la par. Le cambio la valvulina a la caja y al cardan. Sale nuevo, pero por lo que vale y el tiempo que lleva merece la pena tenerlo perfecto, pues las averías pueden ser gordas y vale más prevenir.
Son la 8 de la mañana, recojo todos los bártulos y me visto para la ocasión. No tardo en salir y llegar al pueblo más cercano, Hortiguero de Cabrales y entro en casa Manolo. Es una de estas tiendas mixtas que hay en los pueblos, que lo mismo te venden unas zapatillas que 4 kg de chorizos y esto último es lo que compro yo.
Me voy deslizándome por la carretera de las Estazadas. Este terreno es zona de completo dominio mío y de la nave. Cada curva, cada peralte, cada zona donde adelantar, como son las frenadas, me salen de memoria. Adelanto a 2 autocares de turistas, madrugan, sigo mi ritmo y justo en Arenas de Cabrales, paro a llenar el depósito. En ese punto empieza la diversión, entro de lleno en el desfiladero del Cares. Curvas de todo tipo, en subidas, en bajadas, con fuertes frenadas, trazadas imposibles, suenan los estribos marcando el asfalto, no me asusto y sigo a mi ritmo. Sin tardar llego a Panes y atravieso el pueblo, donde a esa hora a penas hay nadie en la calle y continúo hacia el desfiladero de la Hermida. El asfalto se vuelve irregular, pero el trazado es una pasada y así entre el río y las rocas de piedra, me deslizo, apurando las frenadas, comprobando el comportamiento de la moto y de los neumáticos y disfrutando como un enano, llego a Ojedo, un par de km antes de Potes y me desvío hacia la CA-184. La última vez que quise pasar por ella estaba cortada por obras, pero esta vez si puedo pasar.
El asfalto en perfectas condiciones y el trazado me lleva por diversas poblaciones rurales, típicas de Cantabria, donde abundan las casonas de piedra labrada, conservadas en perfectas condiciones. Después de varios km la carretera se estrecha, manteniendo el asfalto en las mejores condiciones, pero empieza lo bueno. De repente comienzan las curvas cerradas, de 2ª, una detrás de otra, sin darme tiempo ni de bajar el volumen de la música. Rodeado de bosques de Robles, Encinas y pinos, llego a lo más alto. El alto de Piedrasluengas, me recibe con un mirador, desde el que puedo ver los Picos de Europa, por su cara desconocida, es decir su cara sur.

Ya estamos en tierras palentinas, en pleno corazón del parque natural de fuentes carrionas y fuente cobre, de la montaña palentina. La carretera se retuerce entre taludes de roca caliza y bosques de robles, pero con el asfalto en peores condiciones que hasta entonces, pero se rueda bien. Llego a las inmediaciones del embalse de Requejada y hago unas fotos. No tardo en llegar a Cervera de Pisuerga, pero no me paro y no se ve a nadie, parece un pueblo fantasma, solo la gasolinera muestra señales de vida. Nos dirigimos hacia Guardo, por una carretera que nos ofrece un respiro, en forma de rectas, pero también hay curvas y curvas que llegan muy rápido. Se observa la decadencia de la zona. Minas abandonadas, zonas devastadas por una actividad industrial, que nadie se preocupa de recuperar y pueblos prácticamente abandonados, en fin.

Llego a Guardo y la primera duda me asalta....Hacia Riaño o hacia Cistierna? Elijo lo primero, pues lo otro se me haría un poco largo para llegar a comer a La Robellada. Además nunca e pasado por este tramo y la elección a sido acertada. La carretera es sencillamente espectacular, subidas, bajadas, curvas de todo tipo sobre un asfalto perfecto, aun lado el río a otro taludes de piedra caliza salpicados de abetos. Sorprende lo verde que está todo en esa zona y en esta época, parece Asturias. Me paro en un mirador desde el que se puede ver buena parte de la comarca. Y así, disfrutando de un espectáculo sin igual y pasándolo de PM llego a Boca de Huergano, donde entro en un bar para tomar una cerveza. Salgo con rumbo a Riaño, por una carretera que enseguida me anima a darle caña y no tardo en divisar el embalse de Riaño y los picos que lo rodean. Adelanto a dos motoristas ingleses, que llevan las motos cargadas a tope. Me viene a la cabeza un compañero suyo, muerto hace a penas una semana en una carretera Asturiana.
Llegamos a Riaño y nos desviamos a la derecha en dirección a Cangas de Onís, por la carretera del Pontón. En los primeros km es una pasada. Curvas en forma de parábola, larguísimas y una tras otra, sin dejar de negociar una ya tienes que empezar a tumbar la siguiente. Los estribos llegan al suelo, de lo contrario nos vamos fuera. Comenzamos la subida al puerto y en lo alto un grupo de moteros están comentando la ruta, los saludo y sigo como un tiro. La bajada comienza fuerte y las primeras curvas son el preámbulo de lo que nos espera. La carretera cada vez más empinada, con más curvas, con asfalto que aunque no mal, tampoco es la panacea. Fuertes frenadas, curvas que no te dejan ni mirar, la moto más tumbada que yo, la cabeza lo más perpendicular posible a la carretera, no hay margen para los despistes y hay que tirar de toda la experiencia y saber. La moto va perfecta, su parte ciclo es impresionante.

Y así, sin parar de dar curvas y más curvas, entre frondosos bosques de robles castaños, abedules y pasando algún túnel entramos de lleno en el desfiladero de los Beyos. Para rematar la jornada no está mal. Si hasta ese momento no teníamos ni un segundo de respiro, pues ahora menos. El que lo conozca sabe de que hablo. Aunque la carretera es más plana en cuanto a desnivel, ahora las curvas se suceden una detrás de otra, sin apenas 20,30 metros entre una y otra, derecha, izquierda, derecha, izquierda, 2ª, 3ª, 2ª, 3ª y así durante al menos 20 km, para llegar a Vega de Cien, donde la cosa se transforma un poco. La carretera se vuelve algo más ancha y aunque sigue teniendo curvas, ya son menos y más fáciles. Pasamos hasta Cangas de Onís, donde es día de mercado y no se entra, está lleno de gente, pero a tope. Para a comprar pan y sin detenerme más me dirijo hasta la Robellada, a donde llego justo a tiempo de poner la mesa y sentarnos a comer viendo la Fórmula 1
Otra ruta para guardar en la memoria y recordar. No hay un millón de curvas pero si unas 2.500
Se me olvidaba, después de la fórmula 1, este fenómeno de nombre Diego, me ayudó a la lavar la nave. Es un guaje impresionante.


